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ATENCIÓN Y PERCEPCIÓN · 4 MIN DE LECTURA · 8 DE NOVIEMBRE DE 2026

¿Nos vuelve más distraídos hacer varias cosas a la vez? Multitarea mediática, 2009 y después

Un estudio de 2009 encontró que quienes más combinan pantallas se distraían más. Qué se encontró al repetirlo.

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Dibujo a tinta de una persona en el centro rodeada de cinco pantallas de distintos tamaños, una de ellas amarilla, con líneas discontinuas que van de cada pantalla hacia ella
Ilustración (esquema ilustrativo, no representa datos).

Chateas mientras ves un vídeo, con el correo abierto en otra pestaña y el móvil al lado. Y una pregunta natural es si ese hábito cambia cómo funciona nuestra atención.

En 2009 se publicó un estudio que decía que sí: las personas que más combinan medios a la vez se distraían más. Veamos qué mostró, y qué pasó después, cuando se intentó repetir.

El estudio de 2009

Ophir, Nass y Wagner pasaron un cuestionario por internet a 262 estudiantes sobre doce formas de medios: cuántas horas semanales usaban cada una y con qué frecuencia las combinaban con otras [1]. Con eso calcularon un índice de multitarea mediática. Llamaron multitaskers intensivos a quienes superaban la media en al menos una desviación típica, y ligeros a quienes quedaban al menos una por debajo; entre ambos grupos reunían alrededor de un tercio de la población [1].

Después compararon a ambos grupos con pruebas de control cognitivo [1]. En una tarea con distractores, el rendimiento de los intensivos empeoraba a medida que aumentaban los distractores, y el de los ligeros no [1]. En otra tarea con distractores, la AX-CPT, los intensivos tardaron 77 milisegundos más en responder a ciertas señales [1]. Y al cambiar de tarea, su coste fue 167 milisegundos mayor [1]. En cambio, no hubo diferencias en la capacidad de memoria de trabajo, ni en inhibir una respuesta, ni en puntuaciones de aptitud académica (SAT), necesidad de cognición o creatividad [1].

Dos diferencias en el estudio original de 2009En el estudio de Ophir y colegas (2009), las personas con mucha multitarea mediática respondieron 77 milisegundos más lentas ante las sondas en una tarea con distractores, y su coste de cambiar de tarea fue 167 milisegundos mayor. En ambas pruebas había unas 15 personas por grupo.Alta frente a baja multitarea mediática (2009)77 msmás lentos con distractores(tarea AX-CPT)167 msmás de coste al cambiarde tareaLímitesUnas 15 personas por grupo en estaspruebas; estudiantes; grupos según uncuestionario.DATOS DEL ESTUDIO
Figura 1. Dos diferencias entre los grupos de alta y baja multitarea mediática en el estudio original. Datos del estudio [1].

Los autores interpretan que los multitaskers intensivos dejan entrar más estímulos irrelevantes del entorno y de la memoria, y que suprimen peor los conjuntos de tareas irrelevantes [1]. Aclaran que podría ser una diferencia de orientación, con un estilo más exploratorio, y no un déficit [1]. Y advierten de que no se sabe el sentido de la causalidad: la multitarea podría causar las diferencias, o las personas con menos control podrían multitarear más [1]. Además, los grupos se formaron según un cuestionario, no por asignación, y las muestras eran pequeñas, de unas 15 personas por grupo en varias pruebas [1].

Cuando se repitió

En 2017, Wiradhany y Nieuwenstein repitieron siete de los efectos del estudio original en dos laboratorios, uno en Indonesia y otro en los Países Bajos, con el mismo programa y métodos, aunque dividiendo los grupos por cuartiles [2]. En el primero, 148 personas completaron el cuestionario y participaron en el laboratorio 10 con poca multitarea y 13 con mucha; en el segundo, fueron 205 las del cuestionario y 11 y 19 las del laboratorio [2].

El resultado: de 14 pruebas, cinco alcanzaron significación en la dirección prevista, y dos de ellas lo mantuvieron con un análisis bayesiano [2]. Casi todos los efectos iban en la dirección prevista pero eran más pequeños que los originales: el efecto medio fue de 0,55 y 0,56 en las dos réplicas, frente a 0,95 en el estudio original [2].

Tamaño del efecto (d) de la diferencia entre multitarea alta y bajaBarras horizontales. Efecto medio en el estudio original de 2009: 0,95. En la primera réplica (Indonesia): 0,55. En la segunda réplica (Países Bajos): 0,56. En el metaanálisis de 39 efectos: 0,17.00.51Original20090,95Réplica 1Indonesia0,55Réplica 2Países Bajos0,56Metaanálisis39 efectos0,17DATOS DE ESTUDIOS
Figura 2. Tamaño de efecto (d) de la diferencia entre multitarea alta y baja: efecto medio de siete pruebas en el estudio original y en cada réplica, y efecto agrupado de un metaanálisis. Datos de los estudios [1] y [2].

Los autores hicieron además un metaanálisis con 39 tamaños de efecto de 12 artículos publicados y de sus dos experimentos. El efecto agrupado fue de d = 0,17, con heterogeneidad considerable y una asimetría en el gráfico de embudo que atribuyen a posible sesgo de publicación; al corregir ese efecto de los estudios pequeños, la asociación dejaba de ser significativa [2]. Concluyen que los hallazgos originales se apoyaron solo en parte y se preguntan si existe esa asociación en pruebas de laboratorio sobre procesamiento de la información [2].

Lo que no dicen

Los propios autores matizan: no afirman que los efectos originales sean falsos, y describen las réplicas, en términos bayesianos, como poco concluyentes en el primer experimento [2]. Su campo son las tareas de laboratorio sobre distracción; no ponen a prueba los muchos estudios posteriores que relacionan la multitarea mediática con la memoria de trabajo o con lapsus de atención declarados [2].

Y reconocen límites: muestras pequeñas por grupo, con solo seis personas de baja multitarea en una de las pruebas del segundo experimento; potencia calculada con efectos originales probablemente inflados; grupos formados por cuartiles y no con el criterio original; y un índice que no distingue entre una hora y dieciséis de multitarea [2].

Qué nos llevamos

  • Un hallazgo atractivo puede ser menor al repetirse. El efecto medio pasó de 0,95 a 0,55 y 0,56 en dos réplicas, y a 0,17 en el metaanálisis [1][2].
  • Correlación no es causa. Los autores del estudio de 2009 ya advertían de que no se sabe en qué dirección va la relación [1].
  • Lo que se midió es concreto. Pruebas de laboratorio de control cognitivo, no la vida diaria ni el rendimiento escolar o laboral [1][2].

Y una pregunta para quedarte: si tuvieras que comprobar si tu manera de usar el móvil te distrae más, ¿qué medirías, y cómo sabrías que el móvil es la causa?

Fuentes

Cada fuente indica si se leyó el texto completo, solo el resumen o una reseña. Cómo se comprueba.

[1] Texto completo Ophir, E., Nass, C. y Wagner, A. D. (2009). Cognitive control in media multitaskers. Proceedings of the National Academy of Sciences, 106(37), 15583–15587. https://doi.org/10.1073/pnas.0903620106 (Estudio original. Texto completo leído en la copia de PubMed Central. Los números de volumen y páginas no se han comprobado.)

[2] Texto completo Wiradhany, W. y Nieuwenstein, M. R. (2017). Cognitive control in media multitaskers: Two replication studies and a meta-analysis. Attention, Perception, & Psychophysics. https://doi.org/10.3758/s13414-017-1408-4 (Estudio original. Texto completo leído en la copia de PubMed Central, salvo el final. Existe una corrección posterior que no se ha revisado.)

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