EMOCIÓN Y MOTIVACIÓN · 4 MIN DE LECTURA · 8 DE NOVIEMBRE DE 2026
¿Se leen igual las emociones en todas las caras?
Se ha sostenido que seis emociones se expresan igual en todo el mundo. Los estudios actuales lo matizan, sin concluir que la cara no diga nada.
5 fuentes · 1 con texto completo leído · 4 solo resumen, reseña o no consultadas
Piensa en los emojis de miedo, de enfado, de alegría: dan por hecho que una cara dice lo que alguien siente [1]. Pero ¿lo entiende igual una persona de cualquier lugar del mundo? ¿Y la cara de alguien enfadado de verdad es la del emoji?
La pregunta parece de sentido común, y sin embargo la respuesta de la ciencia es más complicada que un sí o un no.
La idea de partida
Barrett y sus colegas llaman visión común a la idea de que el estado emocional de una persona se puede inferir con facilidad de sus movimientos faciales, y de que ciertas configuraciones señalan emociones concretas: enfado, asco, miedo, alegría, tristeza y sorpresa [1]. Esa suposición, dicen, influye en programas de detección de emociones, en materiales educativos, en decisiones legales y de seguridad, y en la investigación [1].
Lo que apoya la universalidad
Hay datos a favor. Un metaanálisis de 2002, de Elfenbein y Ambady, concluyó que las emociones se reconocían de forma universal por encima del azar [2]. Pero también encontró una ventaja del propio grupo: se acierta más cuando quien expresa y quien reconoce son del mismo grupo nacional, étnico o regional, y esa ventaja era menor cuando los grupos tenían más contacto [2].
Cuando se prueba fuera de Occidente
En 2016, Crivelli, Jarillo, Russell y Fernández-Dols probaron la tesis de la universalidad en dos sociedades indígenas con poco contacto con Occidente [3]. En las islas Trobriand (Papúa Nueva Guinea), 68 niños y adolescentes de entre 6 y 16 años se compararon con 113 controles españoles; en la isla Matemo (Mozambique), participaron 36 personas de las mismas edades [3]. Veían caras prototípicas y señalaban a la persona que sentía felicidad, miedo, enfado, asco o tristeza [3].
Los españoles emparejaron las caras con las emociones como predice la teoría en entre el 83 % y el 100 % de los ensayos [3]. En los grupos indígenas, la sonrisa se asoció con la felicidad en el 58 % de los ensayos en las Trobriand y en el 56 % en Matemo [3]. Con las otras emociones, el emparejamiento fue más débil: entre el 7 % y el 46 % en las Trobriand y entre el 22 % y el 53 % en Matemo [3].
Cómo se imagina cada emoción
Otro trabajo, de 2012, preguntó cómo se representan mentalmente las expresiones. Jack, Garrod, Yu, Caldara y Schyns usaron una plataforma de gráficos por ordenador para reconstruir las representaciones de seis expresiones en 30 personas de culturas occidentales y orientales [4]. Las personas occidentales asociaban cada emoción con un conjunto distinto de movimientos faciales, compartido dentro de su grupo; las orientales, no, y mostraban además una actividad distintiva de los ojos al representar la intensidad [4]. Los autores concluyen que la cultura moldea comportamientos que se consideraban biológicamente fijos [4].
En 2018, Cordaro y colegas recogieron más de 2.600 expresiones faciales y corporales de 22 emociones de personas de China, India, Japón, Corea y Estados Unidos [5]. Encontraron patrones expresivos centrales comunes a las culturas para cada emoción, pero también variaciones sistemáticas dentro de cada cultura que seguían la similitud entre sus valores, y un gradiente de universalidad entre las 22 emociones [5].
¿Y cuando se expresan de verdad?
Quedaba otra pregunta: no solo cómo se interpretan las caras, sino con qué frecuencia las hacemos. En su revisión de 2019, Barrett y colegas recogen que, en un metaanálisis de 37 artículos, salvo para el miedo, la gente movía la cara hacia la configuración esperada más veces que por azar, pero con una consistencia débil [1]. Un análisis ampliado, de 47 estudios con 3.599 participantes, dio una correlación media de 0,32 entre la configuración facial y las medidas de emoción, y una proporción media de 0,19 de episodios emocionales con esa configuración [1]. En dos estudios con judocas, solo 8 de 55 y 25 de 119 ganadores hicieron una sonrisa de Duchenne, y esas sonrisas seguían más la presencia del público que la alegría declarada [1].
Qué no dicen estos estudios
La conclusión de los autores de la revisión es matizada: cada categoría de emoción se expresa con una configuración concreta más a menudo que por azar, pero esas configuraciones no son lo bastante fiables ni específicas, entre contextos, personas y culturas, como para servir de señal diagnóstica de la emoción, y quienes perciben tampoco infieren las emociones de forma fiable a partir de ellas [1]. No afirman que las caras no transmitan nada: dicen que los movimientos faciales transmiten una variedad de información social, y aclaran que su trabajo no es un referéndum sobre la teoría de las emociones básicas de Ekman ni sobre ningún otro programa de investigación [1].
Hay además discrepancias sobre cuánto hay de universal: el trabajo de 2018 encontró un núcleo común para cada emoción [5], y el de 2002 una ventaja de reconocimiento por encima del azar en todas las culturas [2].
Qué nos llevamos
- Reconocer una cara depende de quién mira y de quién expresa. Hay una ventaja cuando comparten grupo [2], y en las islas Trobriand la sonrisa se asoció con la felicidad en el 58 % de los ensayos y las otras emociones entre el 7 % y el 46 % [3].
- La cara «esperada» no siempre aparece. En promedio, en el 19 % de los episodios emocionales analizados [1].
- Ni todo es cultural ni todo es universal. Hay patrones compartidos y variaciones sistemáticas [5].
Y una pregunta para quedarte: la próxima vez que «leas» una emoción en la cara de alguien, ¿en qué más te estás apoyando, además de su cara?
Fuentes
Cada fuente indica si se leyó el texto completo, solo el resumen o una reseña. Cómo se comprueba.
[1] Texto parcial Barrett, L. F., Adolphs, R., Marsella, S., Martinez, A. M. y Pollak, S. D. (2019). Emotional expressions reconsidered: Challenges to inferring emotion from human facial movements. Psychological Science in the Public Interest, 20(1), 1–68. https://doi.org/10.1177/1529100619832930 (Revisión. Leído el resumen oficial y la parte inicial del texto completo en la copia de PubMed Central; no se leyeron los apartados de percepción ni de sociedades de pequeña escala. Existe una corrección posterior, de 2019, que no se ha revisado.)
[2] Solo el resumen Elfenbein, H. A. y Ambady, N. (2002). On the universality and cultural specificity of emotion recognition: A meta-analysis. Psychological Bulletin, 128(2), 203–235. https://doi.org/10.1037/0033-2909.128.2.203 (Metaanálisis. Leído solo el resumen: texto completo de pago.)
[3] Solo el resumen Crivelli, C., Jarillo, S., Russell, J. A. y Fernández-Dols, J. M. (2016). Reading emotions from faces in two indigenous societies. Journal of Experimental Psychology: General, 145(7), 830–843. https://doi.org/10.1037/xge0000172 (Estudio original. Leído solo el resumen: texto completo de pago.)
[4] Solo el resumen Jack, R. E., Garrod, O. G. B., Yu, H., Caldara, R. y Schyns, P. G. (2012). Facial expressions of emotion are not culturally universal. Proceedings of the National Academy of Sciences, 109(19), 7241–7244. https://doi.org/10.1073/pnas.1200155109 (Estudio original. Leído solo el resumen.)
[5] Solo el resumen Cordaro, D. T., Sun, R., Keltner, D., Kamble, S., Huddar, N. y McNeil, G. (2018). Universals and cultural variations in 22 emotional expressions across five cultures. Emotion, 18(1), 75–93. https://doi.org/10.1037/emo0000302 (Estudio original. Leído solo el resumen: texto completo de pago.)
Sigue leyendo
Emoción y motivación
El test del malvavisco: ¿predice tu futuro esperar unos minutos?
Un niño ante un dulce, con la promesa de otro si espera. Qué decían los estudios originales, qué mostró una réplica con una muestra mayor y qué cambia al controlar el entorno familiar.
Emoción y motivación
¿Sonreír te hace más feliz? El experimento del bolígrafo en la boca
Un experimento de 1988 decía que un bolígrafo entre los dientes hacía más graciosos los dibujos. Qué pasó cuando 17 laboratorios lo repitieron y qué dicen un metaanálisis y un estudio en 19 países sobre el efecto de la cara en las emociones.
Mente social y colectiva
La historia de los 38 testigos no es como te la contaron
La historia de los 38 testigos se contó mal durante décadas. Qué mostró de verdad el experimento clásico y qué han encontrado estudios posteriores.